Refleja el comprometimiento con la calidad, y es uno de los mejores espumantes brasileños. De cuerpo resaltante y acidez equilibrada, hace buen maridaje o armonización con entradas y platos condimentados.
Elaborado mediante una segunda fermentación por el método Charmat, con vinos de las variedades Riesling Itálico y Chardonnay.
Armoniza bien con pescado ahumado, aves y carnes tiernas a la parrilla.
